Peugeot 208 Rally4, notablemente mejor

Alberto Fuentes · 12 mayo, 2020
El nuevo Peugeot 208 Rally4 mejora claramente las cualidades del R2 y promete un comportamiento sublime en carretera.

La firma francesa quiere seguir presumiendo de su vinculación con el mundo del rally con un modelo que quitará el hipo a más de uno: el nuevo Peugeot 208 Rally4. Un coche que tiene todo lo suficiente para hacer las delicias de los más exigentes.

Estamos ante todo un vehículo de competición, con cierta radicalidad para lograr el objetivo final, que no es otro que llegar del punto A al B lo antes posible. Para ello, se ha modificado hasta el último detalle y se ha prescindido de todo tipo de elementos innecesarios.

Peugeot 208 Rally4 en mojado.

Diseño exterior del Peugeot 208 Rally4

La estética externa de este Peugeot 208 Rally4 no es más que la antesala de lo que es capaz de ofrecer sobre el terreno, y hay que admitir que la imagen del nuevo 208 encaja como un guante con la preparación y las pegatinas de este bólido.

Como suele hacer Peugeot en sus coches de competición, el color del frontal es diferente del de la parte trasera, con un plateado delante y negro detrás, aunque pasa un poco más desapercibido gracias a la multitud de pegatinas que adornan el coche, entre las que predomina el color rojo.

Lateralmente, se deja ver con facilidad la jaula de seguridad blanca, y no deja de ser gracioso que un coche de rally cuente con unas prácticas cinco puertas. En la zaga, unos pilotos traseros oscurecidos y una única pero contundente salida de escape ponen la guinda a un diseño muy conseguido y cuidado hasta el último detalle.

Peugeot 208 Rally4, parte trasera.

Interior

El interior de este Peugeot 208 Rally4 parece sacado directamente del Campeonato Mundial de Rally, ya que se ha eliminado todo lo que no es imprescindible para pilotar, y hay que admitir que cuesta reconocer que estamos en un 208.

Para empezar, la jaula protectora ya dificulta bastante la entrada, y los envolventes asientos no facilitan la tarea. En cuanto al famoso cuadro de instrumentación de Peugeot, situado por encima del volante, se ha sustituido por una práctica pantalla colocada detrás del aro, donde se puede leer la información básica y los parámetros del coche.

Otro aspecto que tampoco pasa desapercibido es que cuenta con dos enormes palancas, situadas muy juntas entre ellas y muy pegadas al volante para facilitar su uso en competición. Una de ellas es la del cambio de marchas y la otra el freno de mano, que seguro utilizarás con mucha frecuencia.

Motor del Peugeot 208 Rally4

Respecto al modelo anterior, el R2, se han modificado multitud de cosas, pero las que más llaman la atención son la suspensión, los frenos y el motor, por lo que mejora radicalmente el comportamiento del coche.

En cuanto a la suspensión, se ha mejorado sobre todo la trasera que, junto con unos frenos más conseguidos y mordientes en dicho eje, permite frenar de forma más contundente sin que la trayectoria se resienta.

A lo que algunos no estarán dispuestos a acostumbrarse es a cambiar un motor 1.6  litros de cuatro cilindros atmosférico por un 1.2 litros de tres cilindros con turbo, aunque se está demostrando que es más eficaz y menos exigente a la hora de sacar el máximo rendimiento.

La potencia, respecto a R2, pasa de 185 CV a 208 CV y 290 Nm de par motor, por lo que ha aumentado notablemente los caballos y la fuerza a bajas revoluciones. Lo que llama la atención es que la tracción siga siendo delantera y que la caja de cambios, secuencial, mantenga las cinco relaciones que tenía el modelo anterior.

En definitiva, estamos ante un vehículo preparado para competir al máximo nivel y que mejora el producto al que sustituye, aunque se pierda parte de ese encanto que transmite un buen motor atmosférico.