Shelby Mustang GT350R, una última vuelta de tuerca al muscle car americano

Juan · 27 septiembre, 2019
El Shelby Mustang GT350R es el muscle car definitivo para circuito. Su radical puesta a punto, potencia y dieta de peso hacen de él un coche casi perfecto.

No hay deportivo en el mundo que ofrezca un paquete tan espectacular y único que sea capaz de igualar al Shelby Mustang GT350R. Su combinación de fuerza bruta, rendimiento óptimo en circuito y una configuración mecánica prácticamente única hacen del deportivo americano todo un objeto de deseo.

Para el modelo de 2020 la firma del óvalo azul ha implementado mejoras técnicas heredadas del más prestacional Shelby Mustang GT500, aunque este tenga una especificación menos extrema. Veamos qué nos ofrece esta última actualización.

Diseño exterior

Diferenciado del resto de la gama por contar con el diseño base del modelo pre-restyling, el Shelby GT350R 2020 trae consigo diversas mejoras aerodinámicas. Lo más destacado son los nuevos alerón posterior y splitter frontal, ambos de mayor tamaño, mientras que las llantas de fibra de carbono vienen de serie.

Shelby Mustang GT350R: frontal.
Frontal del Shelby Mustang GT350R.

El alerón posterior, al igual que las llantas y las carcasas de los retrovisores, es de fibra de carbono.

Para personalizar el coche al gusto de cualquiera, Ford ofrece cuatro nuevas tonalidades: Grabber Lime, Twister Orange, Iconic Silver y Red Hot Metallic. Todas pueden asociarse a la clásica librea de doble línea central, aunque esta forma parte del catalogo de opcionales.

Habitáculo

Los principales cambios entre las dos versiones de Shelby GT350 radican en el interior. Gran parte de la reducción de peso del modelo R se debe a los elementos eliminados de este espacio, como las plazas posteriores, ciertos guarnecidos y parte del material insonorizante.

Shelby Mustang GT350R: interior.
Interior del Shelby Mustang GT350R.

Para el modelo 2020 el equipamiento también ha sido actualizado, sobre todo en cuanto a tecnología. Ahora el FordPass Connect es de serie; este sistema permite interactuar con el coche mediante el teléfono, como ver donde está aparcado, abrir y cerrar el vehículo, revisar las alertas y niveles del motor para llevar a cabo su mantenimiento.

Opcionalmente, queda el Technology Package, que incluye un sistema de sonido B&O formado por 12 altavoces, navegador con control por voz, detector de ángulo muerto y tráfico cruzado e iluminación de cortesía Cobra.

Especificaciones del Shelby Mustang GT350R

Latiendo bajo el capó se encuentra el motor americano por excelencia, el V8. En este caso hablamos de un 5,2 litros de cigüeñal plano capaz de entregar 535 CV de potencia y 585 Nm de par. Además, llega a estirarse hasta las 8.200 rpm. Por si fuera poco, solo está disponible con caja de cambios manual. ¡Aleluya!

Si solo se atiende a las cifras, no se aprecian cambios con respecto al Shelby Mustang GT350, y es que las diferencias entre ambos modelos radican en la puesta a punto y su enfoque radical. Entre otras diferencias, encontramos un mayor uso de la fibra de carbono y la reducción de peso intensiva.

Shelby Mustang GT350R: trasera.
Trasera del Shelby Mustang GT350R.

A nivel de chasis también se ha trabajado y se han introducido soluciones ya vistas en el GT500. Comenzando por la suspensión, se ha modificado la geometría, mientras que la dirección estrena calibración y columna de dirección. Con estos cambios, el coche es más activo y vivo en los cambios de dirección y curvas rápidas.

Comercialización del Shelby Mustang GT350R

Por 74 530 dólares, el Shelby Mustang GT350R sorprende por situarse por encima del modelo superior, el GT500, disponible desde 73 995 dólares. Según la propia Ford, la diferencia se debe a que el GT350R es un producto de nicho, de producción mucho más limitada, hecho por y para puristas. En definitiva, es más extremo pese a su menor potencia.

Además, en el GT350R el paquete de fibra de carbono viene equipado de fábrica, mientras que el paquete equivalente en el GT500 supone un desembolso extra de casi 20 000 dólares. Sobra decir que en nuestro país no es posible adquirir uno de estos en un concesionario oficial como si de un Ford Focus se tratase.

En su lugar, lo recomendable es acudir a empresas especializadas en vehículos americanos como V8 Classics Trucks, quienes se dedican a la importación, entre otras tareas relacionadas, como alquiler y mantenimiento de clásicos y contemporáneos americanos. No dudes en ponerte en contacto con ellos a través de su web.