DS 3, concentrado de glamour francés

Si lo comparamos con su segmento, el DS 3 es algo caro para su posicionamiento como marca aspirante a premium.
DS 3, concentrado de glamour francés

Escrito por Alberto Fuentes

Última actualización: 02 enero, 2018

Nacido en 2009 bajo el paraguas de la marca Citroën, el DS 3 sufrió una actualización en 2014, cuando la variante DS se rehízo como marca independiente. En el año 2016, la marca francesa decidió hacer un nuevo restyling de su pequeño utilitario, siendo este el que se comercializa en la actualidad.

Es una alternativa a los modelos más chic del segmento, como son el MINI o el Audi A1. Cuenta además con una versión Cabrio, con la que espera arrebatar ventas al MINI descapotable.

Se trata de una línea de lujo del Grupo PSA, y aunque comparte mucho elementos aún con el anterior Citroën C3, sobre todo en el interior, este DS 3 está dotado con una calidad de acabados, una imagen y una lista de opciones muy superior al modelo del que procede.

Diseño

En este tipo de vehículos, cuyo principal lugar de trabajo será la ciudad, la apariencia lo es todo. Por ello, si quieres destacar frente a rivales generalistas, debes hacer algo nuevo, y es exactamente lo que han hecho.

Visón exterior de la actualización del Citroën DS 3
Visión lateral del nuevo DS3.

En frontal es la parte más llamativa del coche. En él, podemos ver una parrilla envuelta en una tira cromada que la une con los focos delanteros. La posición de las luces diurnas de LED se encuentra en la parte externa del parachoques y están colocadas en posición casi vertical, marca de la casa. El conjunto le da un aire muy logrado y llamativo al modelo francés, algo necesario si quieres competir con todo un MINI.

En el lateral, apenas encontramos cambios respecto al primer DS 3 traído bajo el amparo de Citroën en 2009, con la peculiar separación entre las ventanas delanteras y traseras y una franja cromada en la parte baja de la carrocería.

En la zaga ocurre algo parecido a la vista lateral: es prácticamente idéntica a la de su antecesor. Ya en su día fue muy llamativa, pero ocho son demasiados años mostrando la misma línea.

Interior

Aquí apenas hay cambios respecto al Citroën DS 3 de antaño. Han mejorado el sistema de infoentretenimiento y la calidad de algunos materiales, pero es el mismo coche.

Se le empiezan a notar los años al salpicadero, propio de vehículos de una generación anterior.

En las plazas delanteras, el espacio es suficiente para viajar con comodidad. Tiene detalles en aluminio cepillado que le sientan muy bien y rodea una pantalla multifunción de fácil manejo y suficientemente rápida. Los mandos de climatización están situados más abajo, con botones grandes y una pantalla de gran formato únicamente destinada a esta función. La calidad general, sin llegar al nivel de un Volkswagen Polo, es correcta.

En las plazas traseras destaca una cota de anchura por encima de sus rivales, tres adultos no muy altos viajarán más holgados que en un Renault Clio o un Audi A1, digo no muy altas porque la altura al techo es algo justa, y tocarás con la cabeza si mides más de 1,75 metros. El acceso es relativamente cómodo a estas plazas.

Imagen interior del Citroën DS 3
Interior del nuevo DS3. DS3/DS Automobiles (desautomobiles.es).

El maletero, con 285 litros, está por encima de sus competidores premium más directos; el MINI tiene 211 litros y el Audi A1 270. Aun así, está por debajo de la media del segmento. En la versión descapotable baja a los 245 litros de capacidad, lo cual no es mucha pérdida.

Dinámica

Si lo que buscas es un coche con carácter deportivo, hay opciones mucho mejores. Un Mini es mucho más redondo en este aspecto. El problema del DS 3 es la desmultiplicación de la dirección, transmite muy poca información al conductor.

Aunque es claramente mejor que el Citroën C3, modelo del que deriva, no llega al nivel esperado en un coche de su precio y características. Su suspensión es dura y contiene muy bien los balanceos de la carrocería, pero el coche en general no transmite sensaciones deportivas ni te notas en contacto con la carretera cuando aligeras el ritmo.

En autopista, el DS 3 se muestra aplomado y seguro, la insonorización no es sobresaliente pero sí correcta. Los asientos son muy cómodos, y si optamos por los opcionales deportivos conseguiremos más sujeción lateral.

En carreteras de curvas, el utilitario francés se muestra muy estable, aunque no transmite demasiado. Sus reacciones son muy nobles y gira muy plano en las curvas cerradas, algo que consigue su dura suspensión.

Motores

El DS 3 dispone de una gama de motores muy amplia, con motores más potentes que su hermano, el C3.

  • Gasolina: el motor de acceso es un 1.2 PureTech de 82 CV, que con una aceleración de 0 a 100 km/h de 12,3 segundos, no saca partido a las posibilidades del chasis del francés, aunque es ideal para terreno urbano. Por encima tenemos el 1.2 PureTech con 110 CV, la opción que mejor equilibra prestaciones y consumo. Como opciones deportivas, tenemos el 1.6 THP de 165 o 210 CV de potencia. Este último consigue catapultar al DS 3 de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos, todo un GTI.
  • Diésel: en gasóleo, todos parten del bloque 1.6 BlueHDI, con 75, 100 y 120 CV de potencia. Este último es el más adecuado para quien haga muchos kilómetros extraurbanos, pero con el de 100 CV, este utilitario se mueve con mucha soltura.
Citroën DS 3 detalle exterior
El pilar C del DS 3 va en negro para dar la impresión del techo “volador”.

Precio Citroën DS 3

Parte de los 16.730 € que vale el 1.2 PureTech de 82 CV y con el acabado básico Desire, hasta los 31.450 € que nos piden por el 1.6 THP de 210 CV Black Special Cabrio.

Son precios muy parejos a los del MINI en las versiones más básicas, pero las de más potencia el modelo británico es más costoso. No podemos olvidar que MINI procede de BMW y DS de Citroën. Si lo comparamos con las marcas generalistas, este DS 3 es un coche caro.

Conclusión

Si buscas un coche atractivo y exclusivo, este DS 3 es un buen candidato, pero si lo que buscas es pasártelo bien al volante en una carretera de montaña hay opciones mejores.

En cualquier caso, no le hemos encontrado fallos graves en ningún apartado. Aunque sigue pareciéndose bastante a la anterior generación del C3, este pequeño utilitario es infinitamente más atractivo.