Volkswagen Golf GTI, el ejemplo a seguir

Alberto Fuentes · 10 junio, 2018
El clásico deportivo compacto del gigante alemán es una opción que nunca defrauda, tanto en la calidad de ensamblaje y su interior, como en las prestaciones que se esperan de él

Si hay un culpable de que hoy día disfrutemos de un abanico de compactos deportivos, ese es el Volkswagen Golf GTI. La firma alemana lleva más de 40 años siendo la referencia en mundo GTI, y parece que la cosa no ha cambiado demasiado.

Pocas presentaciones hacen falta, y con esta séptima generación no ha hecho más que corroborar su buena fama, aunque cada vez son más los rivales de peso que acosan al alemán.

Ford Focus ST, Hyundai i30 N, Peugeot 308 GTI… Son muchos los hatchback deportivos de nivel disponibles hoy día, pero pocos consiguen el equilibrio general de nuestro protagonista.

Diseño exterior del Volkswagen Golf GTI

La línea del Golf GTI siempre ha destacado por su discreción. A todo amante del mundo del motor le vale con ver las siglas GTI en la parrilla delantera para sacarle una pícara sonrisa, a sabiendas de lo que hay escondido debajo de ese discreto capó.

En la parte delantera, un paragolpes deportivo específico y una franja roja que recorre la parrilla son todas las modificaciones que diferencian al modelo y, aunque parezca poco, es suficiente para reconocerlo a simple vista.

Volkswagen Golf GTI: trasera
Trasera del Volkswagen Golf GTI.

La linea lateral permanece invariable, y es que solo las bonitas llantas y una suspensión ligeramente rebajada te harán reconocerlo. En la trasera únicamente los bajos del parachoques, las siglas GTI y la doble salida de escape te permitirán diferenciarlo de los Golf ‘normales’.

Los diseñadores de la marca han conseguido un vehículo con un aspecto deportivo pero discreto, pero con una calidad de fabricación de primera.

Diseño interior y habitabilidad

Pocas diferencias encuentras en el interior del GTI respecto a las versiones menos deportivas. La tapicería específica a cuadros es ya parte indispensable del mítico modelo, con unos asientos deportivos que agarran al cuerpo en los tramos de curvas de forma extraordinaria.

El salpicadero dispone de una gran pantalla táctil de 8″ y, por 1 400 euros, puede contar con el sistema Discover Pro, que añade una pantalla de 9,2″ con control gestual, aunque su funcionamiento no es del todo bueno. El cuadro de instrumentos es digital, muy configurable y útil, sobre todo para leer las indicaciones del GPS.

La calidad interior está al nivel de los mejores, con muchas zonas acolchadas y unos ajustes extraordinarios que muy pocos rivales pueden igualar.

Volkswagen Golf GTI: interior
Interior del Volkswagen Golf GTI.

La habitabilidad es la misma en todas las variantes del Golf, con unas plazas delanteras y traseras muy aprovechables, y un maletero de 380 litros que lo posicionan en la media del segmento.

Dinámica y motores

Este es el apartado más relevante para el comprador de un Volkswagen Golf GTI, y no defrauda a nadie. El equilibrio que trasmite el coche es intachable, con unas reacciones muy neutras y seguras en cualquier circunstancia.

La plataforma MQB da una dinámica excelente al coche, y más aún si lo equipamos con la suspensión adaptativa, que por 1 035 € mejora las reacciones del coche en zonas reviradas. Con ella, el GTI se convierte en un coche comodísimo para el día a día o un deportivo de carácter con solo pulsar un botón.

Los cambios de dirección son su punto fuerte, pues los hace con una agilidad sobresaliente, sin apenas balanceos de la carrocería y con un subviraje muy contenido.

La única pega, por poner una, es la falta de sensaciones al conducirlo; todo está tan bien aislado que reduce el placer de conducción en zonas reviradas.

Existen dos opciones mecánicas con dos acabados distintos: el GTI estándar y el GTI Performance. Este último es aconsejable si vas a realizar conducción deportiva con frecuencia, ya que, entre otras modificaciones, mejora el sistema de frenos para evitar su fatiga.

Volkswagen Golf GTI: lateral
Lateral del Volkswagen Golf GTI.

El GTI normal cuenta con 230 CV de potencia extraídos de un 2.0 TSI. Es un motor que entrega la potencia desde muy abajo, y es que a 1 500 rpm ya es contundente y empuja con ganas hasta las 6 000 rpm.

Las prestaciones son muy buenas para la potencia declarada: pasa de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos y alcanza los 250 km/h. El cambio automático DSG es una delicia, pero aumenta en casi 2 000 € el precio del coche.

Con el pack Performance la potencia asciende hasta los 245 CV, lo que le permite bajar dos décimas en el 0 a 100. Ambas opciones están disponibles con la carrocería de tres puertas y la de cinco.

Precio y conclusión

Parte de los 34 230 euros que cuesta el Volkswagen Golf GTI de tres puertas, hasta los 38 925 euros del GTI Performance de cinco puertas y cambio automático.

Son precios ligeramente superiores a los de sus principales rivales, igual de superiores que su calidad de fabricación, por lo que es un precio más que justificado.

Si quieres un compacto GTI muy equilibrado y eficiente, este es tu coche, pero si lo que buscas son sensaciones al volante hay opciones mejores, como un Focus ST; con los 4 000 euros que te ahorras, podrás quemar varios juegos de neumáticos.