SEAT Ateca, motores

· 15 octubre, 2018

Una buena gama de motores es esencial para que un coche triunfe; con la variedad y la potencia adecuada de cada uno de ellos consigues llegar a mucho más público, algo que la marca española saben bien, por eso han equipado al SEAT Ateca con un abanico de potencias muy bien estructurado.

Las potencias base son tanto o más importantes como las más solventes y prestacionales y, bajo nuestro punto de vista, cuenta con una gama muy bien escalonada y una base de 115 CV contundente para ofrecer un mínimo de satisfacción en todas las opciones.

Gasolina:

1.0 TSI: es el motor más moderno dentro de la gama SEAT y el último en incorporarse a la acción. Es un motor tricilíndrico que, apoyado por un turbo, es capaz de ofrecer unas buenas prestaciones con un consumo muy ajustado.

No temas por el hecho de contar solo con tres cilindros para un coche relativamente voluminoso, hoy día están más que probados, con unas estimaciones de fiabilidad y durabilidad al nivel de un cuatro cilindros. Además, no notarás ese traqueteo típico de los antiguos tres cilindros, este bloque de 999 centímetros cúbicos y 115 caballos es una maravilla.

La respuesta a bajas revoluciones es relativamente buena para un coche de su potencia y la elasticidad permite una pizca de deportividad si lo necesitamos. Es un buen motor de acceso y acapara una parte importante de las ventas del modelo.

1.4 TSI: se encuentra en el final de su vida comercial, ya que ya está en el escenario el que será su sustituto, el 1.5 TSI. Aun así, es uno de los motores más recomendables para este coche por suavidad de funcionamiento y fuerza.

Cuenta con un sistema que consigue ahorrar combustible gracias a que desconecta dos de los cuatro cilindros cuando no se requiere demasiada fuerza, todo de forma inapreciable para el conductor y con toda la fuerza disponible de forma instantánea.

Está disponible con 150 caballos, la potencia ideal para mover con mucha soltura los escasos 1 300 kilogramos de peso del SEAT Ateca. Las prestaciones son mejores de lo esperado para ese rango de potencia, ya que pasa de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos si cuenta con tracción delantera y en 9 segundos si es la versión con tracción total.

El consumo oficial es de 5,3 l/100 km, pero en un uso real es sencillo sacar medias de entre 6,5 y 7 l/100 km, un magnífico dato para un coche con este tipo de carrocería y potencia.

2.0 TSI: el tope de gama es para el veterano motor de dos litros con 190 CV de potencia. Con él, el Ateca saca su cara más deportiva y prestacional, además de un sonido más ronco y grave que el del 1.4.Se trata de un motor duro y fiable, probado en multitud de vehículos durante bastantes años con éxito.

Con este bloque, el Ateca pasa de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos, una cifra que no parece muy alejada de la que consigue con 150 CV, pero donde más se nota en en las recuperaciones a altas velocidades, donde saca ese mayor par motor a bajas revoluciones.

Solo está disponible con el acabado FR y la versión 4Drive con cambio DSG, con lo que consigue un consumo oficial de 7 l/100 km, aunque lo normal es que no baje de 8,5 l/100 km, y verás que pasa de 10 a poco que te diviertas con su potencia.

Si te gusta sacar todo el jugo al chasis de un coche, este dos litros con turbo te es tu mejor elección y te sacará más de una sonrisa cuando aprietes el acelerador. Esperemos que nunca falten estas versiones…

Diésel:

1.6 TDI: el incombustible motor base con el que la marca ha dado vida a multitud de vehículos en los últimos años. Fiable y ahorrador, este bloque es la opción ideal para una buena parte del público, con una potencia de 116 CV es más que suficiente para mover con relativa soltura al Ateca con un consumo mínimo.

Las prestaciones no son nada del otro mundo: pasa de 0 a 100 km/h en 11,5 segundos y alcanza los 185 km/h de velocidad punta. Pero esta opción se guarda un as bajo la manga, y no es otro que los 4,3 l/100 km que necesita para funcionar. En la vida real es habitual ver entre 5,5 y 6 l/100 km en el marcador, algo inusual en un SUV.

El par motor es de 250 Nm, un dato un tanto pobre que hace que el coche apenas tenga fuerza a menos de 1 700 rpm. Por encima de esa cifra se mueve con energía, pero no puedes dejar caer mucho las revoluciones o no tendrás nada bajo el pie derecho, algo bastante común hoy día.

2.0 TDI: el sólido bloque de dos litros del Grupo Volkswagen no podía faltar en el SEAT Ateca. Se trata de una opción segura en cuanto a fiabilidad y prestaciones. Es un motor que ha dado vida desde coches como el León a todo un Audi A6.

La solvencia que entrega es notable desde la versión base de 150 CV, con la que consigue pasar de 0 a 100 km/h en 9 segundos con un consumo de solo 5 l/100 km. También está disponible con 190 CV, con el que se convierte en un coche realmente rápido: pasa de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos y alcanza los 212 km/h, nada mal para un SUV.

La forma de entregar la potencia es mucho más placentera que en el 1.6 TDI, ya que tiene fuerza desde apenas las 1 400 rpm, lo que hace más agradable el uso en ciudad y consigue unas mejores recuperaciones en carretera.

El de 150 CV es más que suficiente para que no eches en falta ni un caballo en la mayoría de circunstancias. Es nuestro preferido junto con el TSI de la misma potencia por la buena relación entre prestaciones y consumo.