Jeep Cherokee: respeto a la historia de la marca

Este todoterreno es todo un clásico, un modelo perfecto para recorrer los caminos fuera del asfalto; y además ahora se comporta a la perfección en carretera

El Jeep Cherokee es el perfecto ejemplo de vehículo todoterreno. Este cuatro ruedas motrices refleja toda la filosofía de la marca americana, y se presenta con cuatro acabados, todos válidos para salir del asfalto y perderse en el campo.

Tan bueno en el barro como fuera de él

Como ocurría con el Jeep Grand Cherokee, este todoterreno es un modelo perfecto para recorrer los caminos fuera del asfalto. Pero es que, además, ahora se comporta a la perfección en carretera.

Posee tres modos de tracción total: las opciones Active Drive I y II, y el modo Active Drive Lock. El primero totalmente automático, el segundo con distribución del par y reductora, y el tercero con bloqueo del diferencial trasero añadido.

Además, la tecnologia Selec-Terrain gestiona los modos de conducción. Mediante cambios en el sistema de frenado, de estabilidad, transmisión y propulsión, adapta el vehículo al terreno.

El Cherokee reparte la potencia entre ambos ejes, lo que mejora el manejo fuera del asfalto y aumenta la seguridad al circular sobre nieve, arena y barro.

Jeep Cherokee: vista frontal-lateral
El nuevo Jeep Cherokee es una mezcla de respeto al pasado y modernidad.

En cuanto a la eficiencia, este es razonable teniendo en cuenta la potencia y el peso. En conducción fuera de carreteras el consumo puede establecerse en unos 7,0 l / 100 km, que no está nada mal para este tipo de conducción.

Otra cuestión será en ciudad, donde los coches más pesados siempre serán más sensibles al tipo de conducción del usuario. Si este no sabe aprovechar la inercias, y conduce con brusquedad, el consumo se disparará; más aún si se opta por un motor de gasolina, más dependiente en este sentido que un propulsor diésel.

El diseño interesante del Cherokee

Desde el frente, el Cherokee ofrece un aspecto afilado y agresivo, con faros rasgados y una rejilla rodeada de piezas cromadas. La parte trasera es más discreta, aunque también ofrece un aspecto fuerte y robusto. Todo sigue la estética típica de Jeep, muy orientada al mercado estadounidense.

El interior está repleto pantallas, botones, teclas, palancas… El color negro predominante es bastante atractivo, con superficies de cuero. Se nota el esfuerzo dedicado a un aspecto elegante y llamativo, en este caso para los clientes de cualquier mercado.

El diseño pentagonal de la consola frontal, que incluye la pantalla del navegador, algunos botones y dos aireadores, es bastante distintivo. Además, esta pantalla es de unas dimensiones considerables, y tiene una interfaz sencilla e intuitiva. Durante la marcha atrás muestra la cámara de visión trasera para evitar ángulos muertos, con guías de colores y avisos por sonido.

Los tipos de acabado

Hay cuatro posibilidades de acabados para el Jeep Cherokee: Sport, Latitude, Limited y Trailhawk. Las tres primeras opciones combinan unas buenas características para fuera de carretera con el espíritu propio de un SUV.

Jeep Cherokee: interior
Vista interior del nuevo Cherokee, muy cuidado, cómodo, refinado y con una instrumentación completa que ofrece multitud de parámetros orientados a la conducción ‘off road’.

Por otro lado, el acabado Trailhawk es el idóneo para quienes quieran perderse en el barro. Las mejoras técnicas y los añadidos en la estética mejoran su comportamiento y resistencia en terrenos abruptos.

Los motores del Cherokee

En gasolina, el Cherokee solo ofrece una opción de 3,2 litros y 271 CV, que parte de 54 000 euros con el acabado más básico. En diésel la gama crece, con posibilidades de 140 CV en 4×2 y 4×4, o bien de 170, 185 y 200 CV, todas en 4×4.

Dependiendo del acabado, la tracción, el sistema Active Drive elegido y el tipo de motor, cualquier cliente puede encontrar su configuración ideal. Eso sí, el precio parte de los más de 40 000 euros, aún con las combinaciones más simples.

La vida abordo del Cherokee

El cuadro de mandos es muy completo, con un ordenador de abordo y unos controles que aportan información de tiempos, consumos, sistemas de seguridad… El hueco sobre el salpicadero tiene espacio de sobra para dejar a mano carteras, móviles, llaves… Eso compensa el reducido espacio en las puertas.

Cabe destacar que los asientos destacan por ser impecables e insuperablemente cómodos, algo que se agradece en la conducción off road; además, tienen calefacción y ventilación.

Jeep Cherokee: trasera
Vista trasera del Jeep Cherokee, que deja entrever el gran maletero de 500 litros del que goza.

Asimismo, el maletero es enorme, como cabría esperar de un vehículo de este formato. Cuenta con 500 litros de capacidad, y eso incluida una rueda de repuesto, no un incómodo e ineficaz kit antipinchazos, que poca gente sabe usar.

Un coche total

En definitiva, el Jeep Cherokee es un coche muy completo, ideal para viajes largos, para usarlo con la familia o para disfrutar de la conducción por caminos.

De hecho, sirve para el fin de semana o para el día a día; y su diseño lo ha convertido en un icono en la historia de esta marca de todoterrenos americanos.

Un modelo semejante podría ser el Honda CR-V, pero el Cherokee aporta más prestaciones y equipamiento, lo que le acerca a un vehículo de lujo. Aunque eso es algo a tener en cuenta: su precio.

El interior se caracteriza por ser espacioso y cómodo, habitual en los diseños de Jeep. El exterior ofrece un aspecto resistente y potente. En general, es un coche versátil, bien equipado y que puede cubrir todas las necesidades del cliente, de ahí que destaque sobremanera entre otros vehículos del mismo segmento.

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