Bugatti: resurgir para alcanzar el estrellato de la automoción

· 9 diciembre, 2017

Seguro que si se atiende al nombre de Bugatti lo primero que nos viene a la mente es el éxito más reciente cosechado gracias a los todopoderosos Veyron y su sucesor, el Chiron. Sin embargo, la historia de esta firma tan peculiar nos recuerda que no todo en la vida es un camino de rosas, y es que la marca francesa experimentó en sus propias carnes lo que es el fracaso.

Fundada por Ettore Bugatti a comienzos del siglo XX en Francia. Acompañado de su hermano y su hijo, elaboraría algunos de los coches más representativos de la historia y de la industria de la época. Hoy en día, ejemplares de esta etapa alcanzan en subastas hasta ocho cifras.

Los inicios de Bugatti

En su primera etapa como productor de coches, en la década de 1910, Bugatti se encargaba de producir sus propios coches de carreras, como el Type 13, con el cual la firma gala obtuvo un gran éxito en competición, dominando en las carreras de Gran Premio. Sin embargo, si hay algún coche de competición por el que se recuerda a la marca es por el Type 35, ganador de varios Grandes Premios y otras pruebas de renombre como la Targa Florio. Pero la competición no era el único sector en el que los franceses estaban presentes.

Paralelamente, Bugatti produjo algunos de los coches más especiales y atractivos de todos los tiempos. Como buen ejemplo están los Type 41 Royale de los años veinte y treinta, siendo este el primer modelo de calle de la marca. Con él, entraba de lleno en el segmento más lujoso del mercado. Más adelante llegaría el mítico Type 57, uno de los Bugatti más valorados y base de inspiración para los modelos actuales.

Bugatti historia de la marca
Bugatti T57.

Lamentablemente, con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, Ettore se vio obligado a cerrar la factoría de la marca a la que daba nombre y emigrar a Italia, desde donde más tarde intentaría recuperar su vieja fábrica sin éxito, falleciendo en el proceso. Aún con todo, en los cincuenta se creó el Type 251 para competición, pero su fracaso y la falta de un líder, sumió a la marca en una crisis indefinida que la mantuvo inactiva durante más de tres décadas.

Segunda juventud

Con la llegada de la década de los noventa, el empresario italiano Romano Artioli se hizo con los derechos de Bugatti e instalo una nueva sede en Italia, con la intención de rivalizar con marcas locales establecidas en el segmento, como Lamborguini o Ferrari.

El resultado de este experimento fue el EB110, nombrado en homenaje al 110 aniversario del nacimiento del fundador de la marca y desarrollado por ex-ingenieros de las dos firmas italianas antes mencionadas. Contaba con un propulsor V12 de 3.5 litros y rivalizaba directamente con el Lamborguini Diablo de la época, pero con una mayor exclusividad y calidad.

Bugatti historia de la maca
Con el EB110, Bugatti volvió a demostrar que tenía madera para la élite.

La aventura duraría poco, ya que tras cuatro años en los que se produjeron un total de 91 unidades de la versión GT y 31 del SuperSport, cerraron las puertas por escasez de fondos.

Resulta curioso como de rápido se olvidó el gran público de un modelo como el EB110, ya que a pesar de sus escasas unidades producidas, se trató de uno de los mejores coches del mercado en su tiempo, superado por muy pocos, que además rivalizaban en ligas distintas (véase el McLaren F1).

Regreso por todo lo alto

Una primera bancarrota, tres décadas fuera de juego y una segunda bancarrota tras un retorno no muy exitoso. No suena muy bien, pero el legado estaba ahí y existía potencial. Algo así debieron pensar en Volkswagen cuando adquirieron la marca en 1998 con la idea de volver a convertirla en una referencia dentro del automovilismo. Para ello también se hicieron con la factoría original en Francia.

Durante los primeros años de esta nueva etapa lo único que produjo Bugatti fueron prototipos no funcionales, mostrando el que podría ser su próximo lanzamiento, pero hasta 2002 no se conoció el prototipo que adelantaba al que terminaría siendo el Bugatti Veyron, anunciando entonces cuales eran las locas cifras que alcanzar con este coche.

Bugatti historia de la macar chiron
El Bugatti Chiron es el último modelo del fabricante francés.

Finalmente, en 2005 el Veyron 16.4 se hizo realidad, al igual que su propulsor W16 8.0 y 1.001 cv con una velocidad punta superior a los 400 km/h. Anunciaba una producción total de 500 unidades, las cuales terminaron vendiéndose a lo largo de 10 años. Durante este tiempo hubo multitud de ediciones especiales y una versión mejorada, el SuperSport, con mejor aerodinámica, menor peso y una potencia aumentada hasta los 1.200cv, lograba el récord de velocidad con una punta de 431 km/h.

Los registros del Veyron fueron muy importantes, y cuando llegó el turno de jubilarlo y sustituirlo, la firma no se precipitó con un nuevo modelo completamente nuevo, sino que se mejoraron los ingredientes que ya tenían para crear un plato mucho mejor, el Chiron de 1.500cv.

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