Ford Mustang Mach-E, el caballo americano se pasa a lo eléctrico

Juan · 30 noviembre, 2019
Ford entra de lleno en la guerra de los eléctricos con el Ford Mustang Mach-E, un SUV que aprovecha el tirón comercial del 'pony car' para ganarle terreno a Tesla

Ford espera recomponerse tras el fracaso del Ford Focus Electric y entrar con fuerza de una vez por todas en el mercado de los eléctricos. Han jugado todas sus cartas con el objetivo de ganarle terreno a Tesla, líder indiscutible de la categoría. Para convencer al público presentan el Ford Mustang Mach-E.

¿Un Mustang eléctrico? Sí y, además, es un todocamino de corte deportivo de esos que tan de moda están. Han utilizado el famoso nombre para facilitar la acogida del modelo gracias a un nombre conocido por el colectivo. Puede parecer un sacrilegio para los puristas del ‘pony car’, pero es una jugada con mucho sentido comercial. A ver qué tal con el tiempo.

Aunque ya se ha dado a conocer y se han anunciado sus especificaciones, tardará más de un año en llegar a las carreteras.

¿Un SUV Mustang?

Para muchos el Ford Mustang Mach-E nunca será un Mustang, y es que en el fondo llevan razón. Sin embargo, los diseñadores han sabido implementar las características básicas del diseño de este en formato SUV con resultado muy atractivo. Se nota el buen hacer de Ford con la reinterpretación de diseños, como también ocurre con el Ford GT.

Ford Mustang Mach-E: trasera.
Trasera del Ford Mustang Mach-E.

Las afiladas ópticas frontales, la parrilla hexagonal, los marcados pasos de rueda y la iluminación vertical triple trasera son detalles puramente Mustang. Estos se complementan con elementos estéticos exclusivos del Mach-E, como los tiradores táctiles conectados por bluetooth con nuestro smarthpone.

Los diseñadores han sabido reducir visualmente la altura del vehículo pintando el techo de negro, para lo cual resaltan la línea descendente de la luneta trasera hasta una zaga truncada muy vertical. La versión GT Performance añade un diseño más agresivo y una parrilla más tradicional.

Habitáculo del Ford Mustang Mach-E

El habitáculo del Ford Mustang Mach-E es una ruptura total con todo lo que se conoce dentro de la marca. Se asemeja en este aspecto a lo visto en los productos de Tesla, aunque nos aventuramos a decir que soluciona algunos de los problemas de estos. ¿Cómo? Simple. No todo son botones táctiles. Estamos en 2019 y hay que ser prácticos.

Ford Mustang Mach-E: interior.

Lo más llamativo sin lugar a dudas es la enorme pantalla central en formato vertical, de 15,5 pulgadas. Estrena la última versión del conocido sistema operativo de Ford SYNC. En la parte inferior se ha integrado con mucho tino un dial giratorio físico. Otro dial se ubica en la consola central haciendo las veces de selector de marcha.

No es la primera vez que vemos una pantalla vertical en un Ford. La recientemente presentada sexta generación del Ford Explorer utiliza este formato con la salvedad del tamaño, variable según el acabado. En el Mach-E esta pantalla es secundada por otra de 10,2 pulgadas ubicada tras el volante como panel de instrumentos.

Con vocación familiar, el habitáculo se ha trabajado para ofrecer el mayor espacio posible. Con cinco plazas y dos maleteros, no habrá problemas para viajar. El maletero trasero cubica 402 litros –1420 con los asientos abatidos– y el delantero añade otros 100 litros donde estaría un motor de combustión.

Ford Mustang Mach-E: versiones y motorizaciones

Existirán las versiones GT, Premium, Select, California Route 1 y First Edition, las cuales equiparán baterías de rango extendido o normal y podrán ser tracción trasera o total. La potencia variará entre los 337 y 465 CV de potencia, con autonomías en ciclo de homologación EPA –el americano– que oscilan entre los 338 y 482 kilómetros.

Ford Mustang Mach-E GT Performance: frontal.
Ford Mustang Mach-E GT Performance.

Las versiones con mayor autonomía, según la homologación europea, rozarán los 600 kilómetros de autonomía.

La variante más potente ofrece unos espectaculares 830 Nm de par que, al tratarse de un eléctrico, se entregan de forma instantánea. Con su gran caballaje y tanta fuerza disponible firma un 0-100 km/h en menos de 4 segundos.

Podrá recargarse en estaciones de carga rápida de hasta 150 kW, con lo que se recargan 92 kilómetros 10 minutos. En la misma estación podrá cargarse del 10 al 80 % de capacidad en apenas media hora. Si, en cambio, enchufamos el coche a una toma de corriente tradicional, el paso de las horas será el habitual en los eléctricos; necesitará de una noche completa para su carga completa.