Mazda MX-5 BBR Turbo, mucha potencia para un peso pluma

Enrique Canivell · 4 febrero, 2019
Analizamos las prestaciones del Mazda MX-5 BBR Turbo con motores 1.5 y 2.0: altas dosis de diversión para el roadster japonés... ¿Un sueño hecho realidad?

Que conste que el Miata, a pesar de su moderada potencia, es un coche muy divertido por un precio bastante asequible. Con ese objetivo, más allá de las prestaciones puras, vio la luz este roadster japonés hace 30 años. Y el Mazda MX-5 BBR Turbo apenas altera la esencia de deportivo puro a la vez que ofrece un gran empuje gracias a la sobrealimentación.

Y es que lo natural es que los propulsores con turbo exhiban, en menor o mayor medida, el fenómeno conocido como turbolag, que es el retraso que se produce entre que pisamos el acelerador y el motor responde con el empuje acorde a nuestro pie derecho. Ello se debe a que la la presión que genera la turbina es dependiente del flujo de gases de escape, mucho menor en crucero.

Pero en el caso del Mazda MX-5 BBR Turbo este retraso en la entrega de potencia es mínimo –por no decir el menor en el mercado– por los siguientes motivos:

  • Los motores Skyactiv-G tienen una altísima relación de compresión –13:1 en este caso– que contribuye a un mayor flujo de gases cuando se solicita potencia y a mayores niveles de potencia con soplados bajos. No hay ningún propulsor turboalimentado de gasolina en el mercado con tan alta relación de compresión.
  • La presión máxima de sobrealimentación es de 7 psi o 0,5 bar, por lo que las variaciones de presión mediante el pedal del acelerador son mínimas.
  • La preparación incluye una turbina de baja inercia que responde más rápido a los inputs sobre acelerador.
  • Asimismo, el turbo de doble entrada (twins-scroll) goza de un conducto más pequeño para generar presión cuando hay escaso flujo de gases de escape –a bajas revoluciones– y de un conducto de mayor tamaño para cuando este aumenta.
  • El tamaño de la turbina es ‘grande’ en proporción al motor, lo que permite que la entrega de potencia no desfallezca a altas revoluciones, una cualidad propia de los motores aspirados.
Mazda MX-5 BBR Turbo: trasera
Trasera del Mazda MX-5 BBR Turbo.

Es por todo ello que la esencia deportiva y divertida del Mazda MX-5 –que solo pesa 1 000 kilos– apenas se ve afectada. Y es que la diferencia de respuesta al gas entre el motor atmosférico de serie y el de esta preparación es la menor posible en un propulsor turbo de calle. Ello contribuye a que las transiciones al sobreviraje sean bastante controlables, a pesar del gran par motor.

La calidad de este kit de potencia está garantizada tanto en fiabilidad como en prestaciones por BBR, que lleva preparando Miatas desde hace mucho tiempo. Y es que entre 1990 y 1991 ya se comercializó a través de una concesión inglesa una versión turbo de 150 CV, con garantía oficial. Muy bueno tiene que ser el preparador para ello…

BBR ofrece la posibilidad de adquirir estos kits con paquetes de garantías de 1 a 3 años.

Mazda MX-5 1.5 BBR Turbo

Hace poco BBR puso a la venta el kit de turbo para el pequeño de la familia, una opción más económica, con ruedas 195/50/R16, frenos de 258 y 255 milímetros, diferencial abierto y un motor de 1,5 litros. De serie, rinde 132 CV a 7 000 rpm y 152 Nm a 4 500 rpm, y estira hasta un corte de inyección de 7 500 rpm; de 0 a 100 km/h tarda 8,5 segundos.

Motor del Mazda MX-5 1.5 BBR Turbo
Motor del Mazda MX-5 1.5 BBR Turbo.

Gracias la turboalimentación, se alcanzan 213 CV a 7 150 rpm y un par máximo de 267 Nm a 4 150 rpm. Lamentablemente, no disponemos de datos del 0-100 km/h, pero tanto esta maniobra como las recuperaciones deben quitar el hipo.

Al contrario de lo que suele pasar con las versiones turbo, este Mazda MX-5 1.5 BBR Turbo ahora estira 250 rpm más, hasta las 7 750 rpm.

Gráfica de potencia del Mazda MX-5 1.5 BBR Turbo
Gráfica de potencia del Mazda MX-5 1.5 BBR Turbo.

Mazda MX-5 2.0 BBR Turbo

Si nos decantamos por el motor ‘grande’, el empuje es todavía mayor, como no podía ser de otra manera. Además, el 2,0 litros equipa ruedas en medida 205/45/R17, frenos de 280 mm, diferencial autoblocante –para garantizar la motricidad– y barra de torretas delantera. Cuando BBR lanzó este kit todavía no había llegado la actualización del Mazda MX-5.

Motor del Mazda MX-5 2.0 BBR Turbo
Motor del Mazda MX-5 2.0 BBR Turbo.

Es importante mencionarlo porque desde finales de 2015 –lanzamiento del ND o de la cuarta generación– hasta agosto de 2018 el motor 2.0 rendía 160 CV a 6 000 rpm y 200 Nm a 4 600 rpm, mientras que la actual alcanza 184 CV a 7 000 rpm y 205 Nm a 4 000 rpm. El corte también subió de las 6 800 rpm hasta las 7 500 rpm. Ahora ‘respira’ mejor.

El 0-100 km/h en el motor de 160 CV era de 7,3 segundos, mientras que es de 6,5 segundos con la actualización de 184 CV.

Basándonos en el antiguo propulsor de 160 CV, la preparación de BBR logra los 251 CV a 7 150 rpm y 320 Nm a 3 250 rpm, con un corte de 7 500 rpm, y el 0-100 km/h es de solo 5 segundos. Entendemos que con las modificaciones del nuevo motor se podría ir más lejos, aunque al parecer los inyectores de serie –específicos para este peculiar motor de alta compresión– no dan más de sí.

Gráfica de potencia del Mazda MX-5 2.0 BBR Turbo
Gráfica de potencia del Mazda MX-5 2.0 BBR Turbo.

Tanto en el 1.5 como en el 2.0 la aceleración, al menos cuando están de serie, se ve mermada en 0,1 segundos de 0 a 100 km/h si se escoge la variante de techo rígido retráctil conocida como Mazda MX-5 RF debido al mayor peso.

Precio del Mazda MX-5 BBR Turbo

El coste de un kit para hacerse un Mazda MX-5 BBR Turbo es de 4 595 libras o 4 995 libras –5 250 o 5 700 euros– para ambos motores. El precio más bajo se corresponde con la versión DIY (do it yourself), montaje aparte y con los portes incluidos. Por su parte, el precio más alto sería con la instalación hecha en las instalaciones de BBR.

Lo malo, aparte de un precio que dista de ser económico, pero con el que se ofrece una calidad y garantía indiscutibles, es que en España habría que vérselas con la ITV. Técnicamente se supone que no es imposible de homologar, pero las pruebas de emisiones en laboratorio que se exigen son muy costosas, y no está 100 % garantizado que se vayan a pasar.

Aunque con otra estética, considerablemente más turbolag y menos posibilidades en cuanto a potencia, tenemos la opción de adquirir el Fiat 124, el MX-5 con turbo y esencia italiana, por un precio de partida de 27 070 euros.