Mitsubishi Montero

· 4 octubre, 2018
La última generación de este icono japonés mantiene intacto su espíritu original: un vehículo rudo, destinado para circular por casi cualquier superficie, mientras que sus líneas se han adecuado a los nuevos tiempos

El mercado automotriz a nivel mundial muestra una tendencia clara. Cada vez hay más SUV y menos todoterrenos auténticos, de esos que reciben el adjetivo de ‘puros’. Entre los pocos sobrevivientes que sigue en circulación sobresale el Mitsubishi Montero. Un verdadero clásico con más de tres décadas de historia.

Diseño exterior

La gama más reciente del Montero se vale de un diseño de estilo futurista para renovar el atractivo del modelo. Estilo que también le sirve para disimular su gran rudeza y lucir, al menos a primera vista, como un crossover ‘ordinario’. Pero con dimensiones muy por encima del promedio del segmento.

Al frente destaca el tradicional logo de la firma, incrustado en medio de la parrilla central. Debajo, una gran toma de aire destinada a refrigerar al sistema motriz. Las luces se muestran delgadas y estiradas, casi fusionadas a la carrocería.

Actual Mitsubishi Montero.

A los lados, llantas de nuevo diseño de 17 o 18″, según acabado, se llevan la atención dentro de unos pasos de rueda planos. Aspecto que sirve para recordar que se está ante un vehículo diseñado para el trabajo duro.

El aspecto exterior del Montero está cuidado con la elegancia suficiente como para ofrecer detalles como retrovisores cromados, abatibles electrónicamente y portadores de las luces de cambio.

Si al frente y a los lados la última Mitsubishi Montero ha recibido solo elogios, en la parte trasera no ocurre tal cosa. Hay quienes sostienen que el dibujo es inconsistente con el resto del cuerpo del vehículo. Para bien o para mal, se optó por una superficie sin relieves, en donde los pilotos en caída hacen al coche inconfundible.

Diseño interior

Para el nuevo habitáculo de este todoterreno, los diseñadores optaron por un estilo clásico. Complementado con materiales de primera calidad y detalles llamativos (como bordes cromados en las puertas y en el tablero). Un espacio que resulta tan amplio como silencioso.

Mitsubishi Montero, interior.

Se han reforzado los aislantes y el parabrisas es de mayor espesor. Al tiempo que siete pasajeros adultos pueden viajar cómodamente; incluso sentados en la tercera fila de asientos.

Con ocupación total, el coche solo dispone de 131 litros para equipajes. Capacidad que puede llegar a los 1488 litros, en caso de abatir las dos filas posteriores.

El panel de instrumentos muestra una imagen tradicionalista con elementos de modernidad. A ambos lados, tacómetro y velocímetro se valen de agujas análogas. Mientras que en medio se halla una computadora de abordo en donde el conductor puede leer sobre una pantalla digital el funcionamiento del auto en tiempo real.

El equipamiento es de primer orden. Destaca en medio de la consola central una pantalla de siete pulgadas para funciones de información y entretenimiento. Dispositivo que admite CD, conexión Bluetooth o a través de conectores USB. También permite, entre otras facilidades, disfrutar del sistema de visión 360°.

Mecánica

Sobre la ruda plataforma del Mitsubishi L200, otro coche sobreviviente pero dentro de las Pick Up, se instaló un motor longitudinal Turbo Diésel de 2.4 litros. Una máquina que ofrece 190 CV y 430 Nm de par máximo, que se combina con una caja automática de ocho velocidades con reductora.

Sus capacidades Off Road son sobresalientes. 34,6° de ángulo de ataque. 34,3° de ángulo de salida. Capacidad de vadeo de 70 centímetros. Al tiempo que puede inclinarse hasta por 45°, lo que le permite rodar de forma casi vertical. Todo ello con una suspensión que consigue que sus ocupantes viajen sin sobresaltos.

Mitsubishi Montero, ¿un coche que sigue vigente?

En teoría, los competidores que debe enfrentar la Mitsubishi Montero son pocos. En la lista figuran otros clásicos de larga data como el Toyota Land Cruiser o el Jeep Wrangler.

Pero en la práctica, el verdadero problema está en la avalancha de SUV. Son vehículos que, si bien tienen prestaciones fuera del asfalto mucho más limitadas, suelen ofrecer mucha comodidad.

También es interesante la economía, no solo gracias a que sus precios de salida se ubican en la mayoría de los casos, bastante por debajo de los casi 40 000 €. También porque el consumo de combustible es menor.