Rolls-Royce Cullinan

Francisco María García · 3 agosto, 2018
La marca de lujo entra con fuerza en el mercado, sin importar lo que antes hayan conseguido los Bentley Bentayga, Audi Q7, Cadillac Escalade, Lamborghini Urus o cualquier otro, el Cullinan marca su propio paso

Los SUV son el segmento automotriz de moda. La mayoría de las marcas centran en estos modelos sus máximos esfuerzos en busca de aumentar las ventas. Con la llegada del Rolls-Royce Cullinan, la compañía británica de coches de gama alta es la última en sumarse a la puja.

Quizá un par de décadas atrás, la idea de que un Rolls-Royce pudiese desplazarse más allá del asfalto era inconcebible. Hoy en día, no solo es posible, sino que lo hace con la solvencia del mejor todoterreno.

Y todo ello sin prescindir del lujo y el confort que implica conducir y viajar a borde de un coche, con el Spirit of Ecstasy (espíritu del éxtasis) sobre la punta del capó.

Diseño exterior

A primera vista no quedan dudas: es un Rolls-Royce; la gran parrilla frontal, con faros rectangulares a los lados lo delatan. Son signos que cualquier aficionado al mundo del motor reconocerá con facilidad.

Diseño del Rolls-Royce Cullinan.

En la retaguardia, si bien sus líneas son bastante semejantes a las de modelos como la Range Rover Sport o la Ford Explorer, es al mismo tiempo un guiño a algunos modelos que la compañía vendió en el pasado.Es el caso sel Phanthom II Sports Saloon.

Otro rasgo distintivo que se hace notar en el Rolls-Royce Cullinan, son sus puertas traseras de abertura ‘suicida’. Por otra parte, en el maletero resulta toda una novedad un gran portón que va acompañado por ópticas LED verticales.

Además de facilitar el acceso a la zona de carga, como extra puede agregarse un par de butacas y una pequeña mesa desplegables hacia el exterior; una buena opción para tomar picnics y pasar un buen día en el campo.

Diseño interior

Espacio y más lujos. Elementos comunes dentro de cualquier coche de la marca británica y que en el primer SUV de la casa no podían faltar; todo con el alto grado de personalización que ofrece el poder pagar un Rolls-Royce.

Interior del Rolls-Royce Cullinan.

El habitáculo del Cullinan bien puede definirse como un gran salón rodante, con espacio más que suficiente para cuatro o cinco pasajeros y  560 litros para equipajes. Además, está la opción de plegar las butacas trasera en proporción 40/20/40, lo que aumenta la cota hasta los 1.930 litros.

Las semejanzas con el Phantom de octava generación son elocuentes. Más allá de lo puramente visual, equipa casi la totalidad de las facilidades de conectividad y asistencias a la conducción de la gran berlina, así como algunos empleados en el BMW Serie 7.

Como detalle adicional, dispone de un sistema de suspensión activa que coloca al vehículo 40 mm más cerca del suelo mientras alguna de las puertas esté abierta. Esto es efectivo para facilitar la entrada y salida de los pasajeros, así como de las cargas.

Mecánica

El Rolls-Royce Cullinan también hereda del Phantom VIII su potente motor. Una máquina lo suficientemente robusta para poner a rodar sin esfuerzo y sobre las condiciones de terreno más escabrosas; no hay que olvidar que se trata de 2.660 kg los que este elegante SUV debe mover.

El Cullinan posee un bloque a gasolina, de 6,75 litros, 12 cilindros en V y doble turbo propulsor. Es el único SUV del mercado con una mecánica de estas características (V12); su gran rival, el Bentley Bentayga, ofrece un diseño W12.

Este impresionante vehículo ofrece una potencia de 571 Caballos de Fuerza y 5000 rpm. Su velocidad máxima declarada es de 250 Km/h (autolimitada).

En cuanto a motorización, dispone de una caja de cambios FZ automática de ocho relaciones. También se ofrece un sistema de tracción total con cuatro modos de uso: grava, hierba húmeda, nieve y arena. Para seguir despejando dudas sobre su capacidad off road, su capacidad de vadeo es de 540 mm.

Precio

Ningún Rolls-Royce es económico. De hecho, son conceptos antagónicos; pero los clientes tradicionales de esta marca, subsidiaria desde 1998 de BMW, si de algo no suelen preocuparse, es por los costes.

El precio de salida de este todocamino premium es de 280 000 Euros. Con todos los accesorios, extras, gadgets y ayudas de conducción ‘de catálogo’, su valor asciende hasta los 350 000 Euros. Aunque dada la libertad casi ilimitada de personalización que promete la compañía, la factura puede fácilmente duplicar esta cifra.

Rolls-Royce Cullinan: ¿el SUV más lujoso del mercado?

Fiel a la filosofía impuesta por Sir Henry Royce, quien legó la frase ‘esfuérzate por la perfección en todo lo que haces’, el Rolls-Royce Cullinan ha llegado para ser el mejor de su sector. Para el resto de opciones en el mercado, hay espacio a partir del segundo lugar.