Nuevo Hyundai i30 Fastback: elegante y familiar

· 18 septiembre, 2018
Sus rivales más directos son el Mazda 3 y el Fiat Tipo, ya que el SEAT Toledo y el Skoda Rapide se han quedado bastante atrás, y el Audi A3 Sedán o el Mercedes Clase A Sedan juegan en otra liga...

El nuevo Hyundai i30 Fastback es una de las apuestas más arriesgadas de la marca coreana. Inventarte una berlina nueva en plena huida este tipo de carrocerías es todo un gesto de autoconfianza, y eso se nota en el resultado final: uno de los sedán compactos más atractivos del momento.

Diseño exterior del nuevo Hyundai i30 Fastback

El éxito de un vehículo parte de una estética convincente, y este nuevo Hyundai i30 Fastback cumple con creces en este aspecto. La primera impresión que transmite el coche es muy agradable, incluso se dejan ver pinceladas deportivas en sus líneas.

Diseño Hyundai i30 Fastback 2018.

Hasta el pilar B poco se diferencia del i30 de cinco puertas, y es a partir de ahí donde cambia la curvatura del techo para darle un aire cupé. El frontal destaca por la enorme parrilla con forma de hexágono que lucen todos los modelos de la marca, con un parachoques específico de este modelo.

A diferencia de lo que ocurre con otras berlinas procedentes de compactos, la parte trasera está bien integrada con el resto del coche. Gracias, en parte, a esa silueta cupé, con una caída muy progresiva del techo y la luneta posterior.

La parte trasera es la zona más llamativa, con unos pilotos alargados e inclinados para maximizar el aspecto deportivo. Es la carrocería más bonita del modelo, parece que procede de un gran cupé al que se le han incluido puertas traseras.

Diseño interior y habitabilidad

El salpicadero del nuevo Hyundai i30 Fastback es otro de sus atractivos. Es exactamente el mismo que en el modelo compacto, por lo que goza de una imagen muy moderna y una calidad de fabricación al nivel de los mejores.

La pantalla multifunción está situada en la parte alta, muy útil para consultarla en marcha y está perfectamente integrada con el resto del salpicadero. Por debajo están los mandos de la climatización, con los botones típicos que esperas encontrar, algo mucho más aconsejable que incluirlo como una función más de la pantalla.

Interior del Hyundai i30 Fastback 2018.

Los plásticos acolchados cubren gran parte del interior del coche, y tienen un tacto muy cercano a un coche premium; lo que han cambiado las cosas en las firmas coreanas… Te sentirás como en casa a los pocos minutos de estar en él.

Las plazas traseras son las más perjudicadas de esta nueva configuración de carrocería. Pierde espacio para las rodillas y mucho más en la altura libre al techo, una persona de más de 1,80 metros tocará con la cabeza en el techo. En contra de la filosofía de la marca, ha pesado más la estética que la utilidad.

El maletero del Hyundai crece respecto al compacto, pero con 450 litros se queda lejos de los 550 litros del Fiat Tipo o los 519 litros de un Honda Civic Sedán. Cumple, pero no destaca.

Motores y dinámica

El nuevo Hyundai i30 Fastback no tiene tanta variedad mecánica como la variante de cinco puertas, ya que se ha prescindido de las mecánicas diésel y las menos potentes de gasolina.

Con semejantes recortes, solo nos quedan disponibles dos mecánicas de gasolina: un 1.0 T-GDi de 120 CV y un 1.4 T-GDi de 140 CV. Los dos son muy buenos por suavidad de funcionamiento y por las mínimas vibraciones que transmiten, pero si acostumbras a viajar cargado, el más potente es más aconsejable.

El modelo de 120 CV tarda en pasar de 0 a 100 km/h 11,5 segundos, frente a los 9,4 segundos que necesita el de 140 CV. La diferencia es mucho más de lo que cabe esperar para la diferencia de potencia porque el 1.0 sufre mucho más a bajas revoluciones que el 1.4.

Dinámicamente apenas se notan diferencias respecto al modelo compacto, por lo que es muy confortable y silencioso a bordo.  Es ágil y rápido en reacciones, pero no llega al nivel de un Ford Focus o un Opel Astra.

Precio y conclusión

Parte de 22 564 euros, una cifra en la media del segmento dada la elevada potencia de la versión base. Con el acabado básico, denominado Klass Max, el equipamiento es muy completo, lo que hace que su precio sea más interesante todavía.

Por el segmento al que pertenece no va a conseguir el número de ventas que el coche del que proviene, pero la marca coreana hace bien en ofrecer este tipo de carrocerías para el que aun se resista a la fiebre SUV.