Koenigsegg One: 1

· 18 octubre, 2018
El Koenisegg One es uno de esos coches fabricados con una meta específica, ser más rápido que ninguno; su apariencia es toda una declaración de intenciones

La superación de todos los récords de velocidad en el mundo le hace merecedor del título ‘super-auto’. El Koenigsegg One: 1 es sin lugar a dudas el bólido con la mejor prestación de velocidad y aceleración conocida en el planeta.

En 1994 Christian von Koenigsegg se prometió construir el que sería el coche más veloz hecho por el hombre. Unos 20 años más tarde, en el 2014, el sueco terminó su obra maestra: el Koenigsegg One: 1. Cada centímetro de esta máquina es prácticamente perfecto.

Diseño exterior

El Koenigsegg One es lo más similar que existe al mítico ‘batmóvil’. Este automóvil fue construido sobre la base del Agera R, otro modelo de altas prestaciones. Su aerodinámica es realmente increíble.

Lo más sorprendente es el paralelismo que hay entre el habitáculo del conductor y el frontal del coche. A su vez, las ruedas quedan bastante alineadas con ambos componentes antes mencionados.

La carrocería y muchos componentes están fabricados a base de fibra de carbono en su estado más ligero y rígido. Destaca su gran alerón que es parte fundamental del sistema aerodinámico activo.

Diseño interior y habitabilidad

Más allá de su diseño interior sencillo, el Koenigsegg One tiene todo lo que necesario para una conducción de extremadamente deportiva. El volante es multifuncional y también hay una pantalla de info-entretenimiento y asistencia. Los asientos son especiales para la competición en circuitos.

Interior del Koenissegg One.

A pesar de su lujo, el interior de este coche es relativamente sencillo con el fin de garantizar poco peso. De hecho, este automóvil representó una pérdida de 80 kilogramos con respecto a su antecesor, el Agera R.

Las estadísticas del coche se ven claramente a través de la parte superior del volante. El vehículo está diseñado pensando en su portador, para poder superar cualquier vicisitud en medio de tanta velocidad. Hay suficiente espacio para los pies y la visibilidad del conductor está totalmente asegurada.

Junto a todas estas características, el plato fuerte de este super-deportivo está en su motor y prestaciones insuperables hasta el momento.

Motores y comportamiento

El Koenigsegg One: 1 no ha podido ser superado por ningún otro diseño. Su potencia máxima es de unos poderosos 1 361 CV, entregando 1.371 Nm en el par. Se trata del vehículo con la capacidad de aceleración más rápida existente: 3,37 segundos de 0 a 100 km/h.

La velocidad máxima de este coche es de 455 km/h y puede alcanzar los 400 km/h en tan solo 20 segundos. Por si fuera poco, al automóvil sueco le cuesta reducir de dicha velocidad al cero en tan solo ocho segundos… ¿Se necesita más poder?

Lo sorprendente es que cada caballo de fuerza que produce esta máquina es equivalente a un kilogramo de su peso total. No existe prestación similar en el mundo del automovilismo. El poder total de salida del vehículo equivale a un megavatio.

Toda esa potencia es generada por un motor que apenas pesa 197 kilogramos; es el V8 de 5.0 litros, con doble sistema turbo de geometría variable. Este y otros componentes internos han sido fabricados con fibra de carbono y aluminio. Para ello, se han implementado impresoras 3D.

Diseño del Koenigsegg One.

El equilibrio de esta maravilla de la ingeniería es sorprendente. Las fuerzas laterales que alcanza son de 2G. Por ejemplo, el frenazo de emergencia de un coche alcanza los 1G y con 3G, los airbags se activarían. De alguna manera, el fabricante sueco logró ubicarse entre ambos límites.

Precio

Si por casualidad a alguien se le antoja adquirir un Koenigsegg One: 1, deberá desembolsar al menos 4,3 millones de dólares. Pero no es suficiente tener esta cantidad de dinero, debido a que solo se han producido 6 unidades en todo el mundo. Nos referimos probablemente al modelo más exclusivo de toda la historia.

La versión histórica de preproducción que fue exhibida en el Salón de Ginebra en 2014 cuesta hasta 6 millones de dólares. Esta primera versión puede ser identificada por su característico número de chasis ‘7106′. En la práctica, se trata de algo así como un vehículo de colección.

Es lógico que el coche más veloz de todos los tiempos sea también uno de los más costosos. Cualquier amante de la soñaría con dar tan solo una vuelta en este bólido de ensueño.

De cara a futuro, ¿veremos en los próximos años automóviles más veloces que este? La verdad es que todo es posible. ¿Un ejemplo? El Lamborghini Aventador.