Citroën Jumpy, una parte más de tu negocio

Alberto Fuentes · 12 abril, 2019
El Citroën Jumpy llega con nuevos argumentos que harán las delicias de los profesionales

Muchas pequeñas y medianas empresas necesitan un vehículo manejable y capaz de cubrir sus necesidades de reparto tanto dentro como fuera de la ciudad. El nuevo Citroën Jumpy es experto en ofrecer ese punto intermedio que da en el clavo para la mayoría de profesionales.

Se trata del hermano comercial del Citroën Spacetourer, el modelo familiar, pero también comparte plataforma y multitud de componentes con el Peugeot Expert o el Toyota Proace. Estos tres modelos son el resultado de la alianza de Toyota con el Grupo PSA para sacar al mercado una flota de furgonetas más competentes y económicas de producir.

Diseño exterior del Citroën Jumpy

Las formas y dimensiones del Citroën Jumpy son perfectas para callejear sin problemas, sobre todo si elegimos la versión más pequeña de carrocería, denominada XS, que solo mide 4,60 metros de longitud.

Citroën Jumpy 2019.
Citroën Jumpy, el comercial perfecto.

Por encima están la variante M y XL, de 4,96 metros y 5,31 metros, respectivamente. A simple vista hay mucha diferencia entre unas tallas y otras, y con la más corta tienes la misma soltura que con un SUV compacto.

El frontal sigue la tendencia actual, muy achatado y robusto para no desperdiciar ni un centímetro de la longitud total. A diferencia de lo que ocurre con otras furgonetas como la Renault Trafic, la caja no es totalmente cúbica y angulosa, ya que se estrecha en la parte superior.

La parte trasera es idéntica en todos los modelos del grupo, con unos pilotos pequeños a media altura de aspecto un tanto mejorable si lo comparamos con la buena presencia del frontal. Las puertas dobles tipo armario que tiene la Citroën Jumpy son las preferidas por los profesionales porque se necesita menos espacio para abrirlas y, en la mayoría de ocasiones, basta con abrir una de ellas.

Citroën Jumpy 2019.
Parte trasera del Citroën Jumpy.

Diseño interior

Toda la comodidad y ergonomía interior que puedas querer en tu vehículo comercial lo encontrarás en el nuevo Citroën Jumpy. Su interior poco o nada tiene que envidiar al de un turismo convencional; incluso, es mucho más confortable gracias a una posición de conducción muy natural y a que lleva la palanca cerca del volante.

La firma francesa ha incluido a la gama del Citroën Jumpy tres nuevas versiones para hacer más personalizable aún tu herramienta de trabajo, que se suma a las ya disponibles Club y Control:

  • Worker: con este acabado la furgoneta queda preparada para un uso intenso en obras o terrenos abruptos, con una suspensión sobreelevada, protectores en los bajos del motor, Grip Control y una capacidad de carga superior.
Citroën Jumpy 2019
Citroën Jumpy, diseño interior.
  • Driver: perfecta para los que pasan largas horas en carretera y necesitan el máximo confort. Esta versión solo está disponible con la talla M, y lleva extras como el cambio involuntario de carril, cambio automático de luces, reconocimiento de señales de tráfico, faros antiniebla y control de ángulo muerto.
  • CityVan: ajustado para un uso mayoritariamente urbano, con la agilidad que necesitas. Dispone de cámara trasera de 180 grados y pantalla multifunción de siete pulgadas. Solo está disponible con la talla S, pero consigue la mejor relación entre espacio y longitud, con 5,1 metros cúbicos de capacidad.

La capacidad de carga va a variar mucho dependiendo la talla de la furgoneta, y desde la XS se puede disfrutar de un espacio más que suficiente para la mayoría de situaciones.

Motores diésel

Citroën solo ha dotado a su Jumpy con motores diésel, pero con un escalonamiento de potencias muy acertado. El motor de acceso es un 1.6 BlueHDI, con dos niveles de potencia, 100 y 120 CV.

Por encima, y ya con el 2.0 BlueHDI ofrece 150 y 180 CV, con los que consigue unas prestaciones sobradas para no tener que echar en falta más potencia en ningún momento.

Las sensaciones entre los diferentes acabados y motores cambian mucho la percepción del vehículo, pero el Citroën Jumpy destaca por un confort y una agilidad propias de un vehículo más pequeño y manejable.

Citroën Jumpy 2019.
Citroën Jumpy, zona de carga.

En carretera es un vehículo muy noble, al que no le afecta en exceso el viento lateral y con el que se puede circular a un ritmo elevado sin que ocasione un cansancio elevado al conductor, cosa que sí ocurre en furgonetas de tamaños superiores.

Precio del Citroën Jumpy

Está disponible desde 14 590 euros con descuentos incluidos, una cifra que la acerca mucho a los precios de partida de furgonetas pequeñas y que la hace más que recomendable.