Hennessey Venom GT, en busca de la gloria

· 8 septiembre, 2018
La firma norteamericana creó un verdadero misil, capaz de provocarte un esguince cervical si el conductor no te avisaba de que iba a hincar el pie en el acelerador

El Hennessey Venom GT es un coche que fue creado única y exclusivamente para fulminar los récords de velocidad que había allá por el año 2014, época en la que un tal Bugatti Veyron campaba a sus anchas.

En la creación del Venom GT no se escatimó en gastos ni detalles, hasta tal punto que han conseguido una máquina diabólica.

Diseño exterior del Hennessey Venom GT

A simple vista se nota perfectamente la procedencia de la base del coche y verás un Lotus Elise asomando entre tanto elemento aerodinámico.

Diseño del Hennesy Venom GT.

La aerodinámica es uno de los puntos más importantes cuando tu objetivo es conseguir el récord de velocidad punta mundial, y toma tanto peso o más que el propio motor del coche. Cada elemento ha sido modificado para ofrecer la mínima resistencia al viento.

El coche es tremendamente bajo, va pegado al suelo casi tanto como un Fórmula 1, necesario para conseguir el efecto suelo y se queda agarrado a la carretera cuando sobrepase los 400 km/h.

La estética Lotus se deja ver también en el lateral y la parte trasera del coche, con unas enorme entradas de aire para refrigerar el motor y los frenos. Los pilotos traseros pequeños y redondos son marca de la casa británica, y encajan a la perfección con la filosofía del coche.

El motor va situado en el centro del coche, con un enorme capó trasero para acceder a él. El diseño respecto al Elise original ha sido poco modificado, es como si le hubieran añadido unas sesiones en un taller de tuning.

Motor y capacidades dinámicas

Para conseguir la tremenda hazaña de batir al todopoderoso Veyron, la marca ha optado por introducir en el pequeño coche un enorme motor GM LS7 de 7.0 litros con dos turbocompresores para dar más alegría aún a un bloque ya de por sí superpotente.

Interior del Hennessy Venom GT.

Ese siete litros lo usa el Chevrolet Corvette Z06, pero en vez de llevar turbos lleva un sobrealimentador, y ha sido modificado para elevar la potencia de los iniciales 513 CV que llevaba en el Corvette a los 1 244 CV de pura fuerza americana que consigue en el Hennessey Venom GT.

Como es de esperar, no solo se ha cambiado el motor y la suspensión al coche, sino que se ha tenido que fabricar una transmisión especial para aguantar semejante potencia, una Nicolas PLC de doble embrague y seis velocidades, resistente y rápida como pocas, encaja a la perfección con el objetivo del proyecto.

El récord a batir del momento eran los 431,7 km/h que consiguió el Bugatti Veyron en 2010 y consiguió llegar a los 435,31 km/h, aunque no se llevó el premio porque había que realizar el trayecto en los dos sentidos para compensar la inclinación del terreno.

Otro récord que consiguió es el de coche más rápido en pasar de 0 a 300 km/h, prueba en la que tardó solo 13,63 segundos, todo una proeza. Hoy día ya ha sido superado por sus competidores más modernos, entre ellos el F5, su hermano mayor.

Precio y conclusión

El precio del Hennessey Venom GT en Estados Unidos es de 1,4 millones de dólares, una cifra similar a la que pedía Bugatti por su Veyron y solo al alcance de unos pocos multimillonarios.

El mundo de los récords está siempre en continuo movimiento. Todas las marcas quieren salir en las portadas por algún tipo de proeza, y eso, al usuario de a pie, le viene mucho mejor de lo que imagina, ya que en este tipo de estudio se innova mucho a nivel técnico y se invierte mucho en desarrollo del que luego nos beneficiamos todos.

Aun puedes adquirir un Hennessey Venom GT y, auqnue no sea ya el coche más rápido del mundo, no creo que le eches en falta ni un ápice de potencia.