Sandro Munari

· 5 noviembre, 2018
Innovador, pionero y conductor legendario reconocido por sus difíciles maniobras detrás del volante; las anécdotas de este piloto forman parte de las leyendas del circuito mundial, en el cual participó desde sus inicios

Hablar de Sandro Munari es hacerlo básicamente sobre el Rally de Montecarlo, el Campeonato Mundial y la popularización de la disciplina en cuestión. El piloto es parte de la historia del deporte al convertirse en el primer ganador de la Copa FIA para pilotos en 1977.

Esta conocida competición se convertiría más adelante en la clasificación oficial de pilotos; el italiano y su Lancia Stratos marcarían una época.

En su trayectoria, 1973 fue el año en que FIA elevaría el status de la competencia a mundial y allí estaría Munari desde el comienzo.

De aficionado por los karts, a piloto profesional de Rally

Nacido en 1940 en Veneto (Italia), Sandro iniciaría su fascinación en el mundo de los motores practicando karts. En 1964 ingresaría a la disciplina de los rallys como copiloto de Cavallari, campeón del Rally de Italia de 1962 a 1964.

Después de la experiencia con el conductor de Alfa Romero, Munari comenzó a experimentar tras el volante; participaría en diferentes eventos, con todo tipo de resultados.

Durante esta etapa temprana, se recuerda por su participación en el Rally de los 1000 Lagos celebrado en Finlandia. Aquí comenzó a mostrar su capacidad como conductor y esto llamo la atención de Cesare Fiorio, manager del equipo Lancia. La unión entre Munari y la marca italiana sería el comienzo de muchos éxitos.

En 1966 comenzó una relación contractual que revolucionaría el deporte, sobre todo durante los primeros años del campeonato mundial. Los primeros cuatro años fueron de ensayo, error y ajuste, pero los años setentas estarían plagados de éxitos.

Lancia Statos rally

 

El Rally se hace mundial y Munari asciende al estrellato

Su primera victoria en el famoso Rally de Mónaco de 1972 sería un preludio de su dominio en el futuro campeonato del mundo. Un año más tarde llegaría el cambio de estatus del Campeonato Internacional de Marcas, Munari participó con un Lancia modelo Fulvia y no pudo ganar ningún campeonato.

Pero para 1974, el piloto se cambia al histório modelo Lancia Stratos. El equipo italiano solo competería con dos corredores, a diferencia del resto de los fabricantes participantes que tenían equipos nutridos. A pesar de que Fiat tenía a siete conductores y Alpine-Renault seis, ese año se caracterizó por el dominio de Lancia.

De hecho, el equipo italiano ganaría la competición con un total de 94 puntos, por encima de los 69 logrados por Fiat. Cabe destacar que Munari fue la principal estrella de dicho torneo. Un poco después, 1975 sería un año discreto para Sandro, aunque ganaría su segundo Rally de Montecarlo.

Dominio de Munari y Lancia

El campeonato de 1976 tendría en Munari como su principal estrella, dominando en las carreras de Portugal y Montecarlo. El piloto italiano estaría acompañado por el también versátil Bjorn Waldegard; Lancia dominó la puja, pero pronto las cosas cambiarían para el equipo.

El 1977 fue un año atípico, Lancia terminaría la competición del mundo en el quinto puesto, pero Munari ganaría la Copa FIA para pilotos; y este nuevo éxito lo elevaría todavía más en la consideración como piloto.

La ausencia de Waldegard y su firma por la Ford sería catastrófica para el equipo, aunque Munari lograría condecorarse como el mejor piloto. Montecarlo fue conquistado por el conductor italiano por cuarta vez.

En 1978 Sandro Munari fue separado de su Lancia Stratos, por decisión de la casa madre, Fiat. No habría más victorias de campeonatos para Munari y el movimiento solo le aseguraría la competencia a Fiat durante ese año

Lancia stratos Rally coche.

Desde muchos sectores se ha ido afirmando que esta decisión, la separación de Lancia, permitió el ascenso de Ford y el primer Campeonato de Pilotos obtenido por Björn Waldegård en 1979.

Década de los ochenta: las últimas carreras Sandro Munari

Sandro Munari siguió como piloto activo en los campeonatos mundiales hasta 1984, aunque sus apariciones fueron discretas e inconstantes sin poder aparecer en el podio. El piloto italiano conducía básicamente se inscribía para el Rally Safari, atraído por las características particulares del recorrido.

Con el final de su paso por Lancia y de su modelo Stratus, Munari culminó en la decadencia de todo lo que representaron. En la década de los noventa, el fabricante italiano tuvo un leve resurgir en las pujas automovilísticas; pero esta fórmula victoriosa será recordada como un punto cumbre en la historia grande del Rally.