Lancia Delta Futurista by Automobili Amos, la reinterpretación del mito de los rallys

Enrique Canivell · 31 diciembre, 2018
El Lancia Delta Futurista by Automobili Amos es una restauración y modificación del histórico Integrale, quizás el mejor compacto de todos los tiempos por la huella que dejó tanto en sensaciones como el mundo de la competición; carrocería, interior y mecánica reciben acertados cambios que lo elevan a su máximo exponente

Estamos en tiempos en los que prima lo tecnológico, digital y automatizado, pero… ¿dónde queda la esencia de la conducción? ¿Y la personalidad? La sociedad del consumo masivo ha llevado al mercado de la automoción –salvo contadas excepciones– a fabricar productos muy parecidos, anodinos y hasta aburridos. Sin embargo, el Lancia Delta Futurista by Automobili Amos nos lleva de vuelta a la época dorada del automovilismo.

Esta era, que podría decirse que se sitúa alrededor de los 80, es añorada por muchos aficionados que ven los coches como algo más que meros vehículos que les transportan de un punto A hacia un punto B, o como un elemento que les sitúe en determinado ‘segmento’ de la sociedad para aparentar. Algo que, por desgracia, sucede hoy en día: los coches se compran, se usan, se cambian y se desguazan.

Sin embargo, de vez en cuando aparece algún valiente para dar una vuelta de tuerca a aquellas míticas máquinas que en su día –e incluso ahora– fueron objeto de deseo de niños y adultos. Este es el caso de Eugenio Amos, un empresario italiano que se dedica a hacer restomods –restauración y modificación– de bólidos excepcionales.

Con respecto a lo que nos ocupa, el Lancia Delta Futurista by Automobili Amos es una reinterpretación moderna del mítico –y conocido por muchos simplemente como el Integrale– seis veces campeón consecutivo del Mundial de Rallys del Grupo A desde 1987 –ese primer título como HF 4WD– a 1992. Es más potente, ligero y avanzado en materia de suspensiones; la estética y el interior también cambian.

Según la propia compañía –en su vídeo promocional– se trata de una reinterpretación moderna “con gran respeto, pasión y entusiasmo”.

Lancia Delta Futurista by Automobili Amos: exterior

A simple vista, si no somos demasiado conocedores del Lancia Delta HF Integrale, puede parecer que no ha habido cambios. Pero resulta que este Lancia Delta Futurista by Automobili Amos, basado en unidades del Integrale 16V, presenta importantes diferencias con respecto a sus ‘antecesores’. Ahora bien, los grandes ensanches –aún más anchos– se basan en la versión conocida como Evoluzione (1991-1995).

Lancia Delta Futurista by Automobili Amos: trasera
Trasera del Lancia Delta Futurista by Automobili Amos.

Los pilotos traseros son modificados por la parte baja para quedar mejor integrados en las aletas.

Más allá de una acertada e inédita pintura verde en estos Lancia, lo más destacable es que la carrocería –con partes de aluminio y fibra de carbono para bajar peso– pasa de las cinco a las tres puertas, quizás para aumentar la rigidez estructural de un compacto cuyo punto débil era ese.

El negro hace acto de presencia en nuevas llantas, retrovisores (antes rectangulares), un discreto difusor trasero y un frontal que ya no presenta el cromado de la calandra; el morro cuenta con un paragolpes de nuevo diseño, cuyos antinieblas ahora son redondos y en cuya parte baja se integra un splitter.

Lancia Delta Futurista by Automobili Amos: interior

Si ya impactan los bifaros y una carrocería angulosa y ensanchada, el habitáculo del Lancia Delta Futurista by Automobili Amos no se queda atrás. Y es que la compañía se inspira en el interior del Lancia Delta S4 Stradale, la versión de calle del potentísimo bólido del Grupo B: de chasis tubular, 4×4 y con doble sobrealimentación mediante turbo y compresor volumétrico.

Lancia Delta Futurista by Automobili Amos: interior
Interior del Lancia Delta Futurista by Automobili Amos.

Así, lo primero que salta a la vista es que los tapizados son del tono marrón propio del citado S4. Asimismo, esta reinterpretación presenta, entre otros elementos, unos paneles de puertas diferentes, asientos deportivos que garantizan gran sujeción en las curvas y un volante –en piel vuelta para mejorar el agarre– modificado para integrar nuevas funciones.

Lo que no cambia –y es un total acierto– es la clásica instrumentación analógica con la que el ‘Grale’ permitía comprobar parámetros como la presión y temperatura del aceite, temperatura del refrigerante, carga de la batería y presión de sobrealimentación.

Lancia Delta Futurista by Automobili Amos: instrumentación
Instrumentación del Lancia Delta Futurista by Automobili Amos.

El barómetro del turbo ahora marca hasta 2,0 bares –antes hasta 1,2 bar– por la presumible subida de presión de sobrealimentación para alcanzar mayor potencia.

Lancia Delta Futurista by Automobili Amos: mecánica

Lo que muchos valorarán es el gran aumento de potencia en un compacto radical que ya de por sí tenía un empuje tremendo, incluso a día de hoy: la ‘patada’ del turbo era sensacional. La última versión del Integrale (Evoluzione) desarrollaba nada menos que 210 CV, lo que junto a unos 1 300 kilos de peso y la tracción integral permitía acelerar hace más de 25 años en 5,7 segundos de 0 a 100 km/h.

El Lancia Delta Futurista by Automobili Amos presenta modificaciones a nivel de su motor 2.0 de origen Fiat para entregar unos escalofriantes 330 CV para unos contenidos 1 250 kilos. Casi nada. La caja de cambios de cinco velocidades ha sido reforzada para poder soportar esos 120 CV extra.

Las frenos, el chasis –con refuerzos del Grupo A de rallys– y las suspensiones también reciben modificaciones. De serie, los Delta presentaban un clásico esquema MacPherson en ambos ejes, mientras que el Delta Futurista cuenta con una suspensión delantera de doble triángulo que ayuda a mitigar el subviraje. Los amortiguadores de las cuatro esquinas son Bilstein regulables.

Lancia Delta Futurista by Automobili Amos: precio

Este es quizás el punto más negativo, ya que para disfrutar del Lancia Delta Futurista by Automobili Amos hay que desembolsar la friolera de 300 000 euros, con una ‘tirada’ limitada a 20 unidades que serán reconstruidas y modificadas –llevan más de 1 000 componentes nuevos– en un periodo de dos años y medio. El trabajo artesanal tiene un precio. Y la espera lo merece.

Desde luego que quien se lo pueda permitir disfrutará de una ‘reedición’ exclusiva, terminada con buen gusto y con un nivel de potencia propio de aquellos Grupo A que arrasaban por los tramos del Mundial de Rallys.