Buick Y Job, el primer prototipo de la historia

· 15 junio, 2018
Este pionero deportivo biplaza se presentaba en 1938 con unas líneas futuristas por aquel entonces; incluía novedades como unos de los primeros faros escamoteables o elevalunas eléctricos

En los años 30 la industria automotriz estaba en pleno auge tras la Primera Guerra Mundial, especialmente en los Estados Unidos. También se produjo el paso de los primeros coches a la segunda generación de automóviles, carrozados tal y como los conocemos ahora. Dentro de esta etapa destaca el Buick Y Job.

Era la época de los gángsters, y los coches de diseño básico estrenado con el Ford Model T dejaban paso a los Streamliner, con diseños más curvos para reducir la resistencia al aire. Los primeros modelos comenzaban a llegar a las calles, cuando Buick se adelantó a todos prediciendo cómo serían los coches en un futuro.

Corría 1938 cuando Buick presentaba el Y Job diseñado por Harley J. Earl. Este descapotable de generosas dimensiones exponía la dirección que tomaría el diseño de la firma en los años venideros, sobre todo en el Buick Super de segunda y tercera generación (1942-1948 y 1949-1953).

Buick Y Job: trasera
Trasera del Buick Y Job.

Sobre la Y de su nombre, el propio diseñador del coche afirmaba a que se debía a que no quiso utilizar la típica X de eXperimental, y así tomó la siguiente letra en el abecedario. Además, les servía para representar la estrella de Mercedes-Benz invertida. Toda una declaración de intenciones.

¿Qué novedades presentaba?

El Buick Y Job era un adelantado a su tiempo, y es que cumplía su condición de prototipo o Concept, como se le conoce en inglés. Fue un extravagante ejercicio de diseño que presentó numerosos elementos que posteriormente se verían en otros modelos de la firma y de otras que formaban parte de General Motors por aquel entonces.

Partiendo de la base del Buick Century, Harley J. Earl creó un llamativo descapotable biplaza y puso sobre la mesa uno de los primeros sistemas de faros escamoteables. Era toda una novedad entonces, y su acogida fue tal que en los 80 fue un elemento muy común.

Destacaban lo aerodinámicas que eran sus formas para la época, así como los voluminosos pasos de rueda que poco a poco copiarían el resto de marcas. El detalle de las laminas cromadas de los pasos de ruedas fueron un recurso utilizado en los 40, al igual que la parrilla de barras verticales.

Las manetas de las puertas enrasadas son un recurso de diseño aún vigente en pleno siglo XXI.

Entre otros elementos destacables están las ventanillas eléctricas y la tapa del deposito de combustible, también de accionamiento eléctrico. Pese a que los coches coetáneos ya utilizaban llantas de 16 pulgadas, el Buick Y Job montaba llantas de 13 pulgadas para reducir la altura del coche.

Completamente funcional, el prototipo equipaba bajo el capó un enorme bloque V8 de 320 pulgadas cúbicas –5.2 litros– que entregaba 141 CV de potencia. A día de hoy suena a chiste tan poca potencia y tanta cilindrada, pero en 1938 era toda una proeza.

Buick Y Job: interior
Interior del Buick Y Job.

¿Es realmente el primer prototipo?

Mucho se ha discutido sobre si el Buick Y Job es realmente el primer prototipo de la historia, y la verdad es que depende de las pruebas. Puede sonar extraño, pero este descapotable americano es considerado como el pionero, ya que a día de hoy puede verse en el museo de GM, además de la fama obtenida desde su presentación.

¿Qué quiere decir esto? Pues básicamente que hay un prototipo aún más antiguo que este, europeo en este caso. En 1933, Volvo presentaba el Volvo Venys Bilo, pero la existencia de la única unidad desarrollada es muy desconocida, como su oscuro paradero actual.

Lo único que se conoce de este Volvo es que tras la Segunda Guerra Mundial fue vendido a un granjero que lo transformó en una pick-up, vista por última vez en 1956. Tras la desaparición de este, el protagonista de este artículo comenzó a reconocerse como el primer prototipo, y no como el segundo.