Alfa Romeo C52 ‘Disco Volante’

Con carta blanca para el diseño exterior, los artesanos de Touring intentaron crear un vehículo altamente aerodinámico para que, unido a su poco peso, pudiera alcanzar altas velocidades

La década de los cincuenta supuso el inicio de una etapa dorada para la firma del biscione; con los éxitos logrados en competiciones de diversa índole y por sus preciosos y trabajados coches de producción marcaron un antes y un después.

Monoplazas como el 158/159 Alfetta o el gran turismo 6C, que tantos derivados tuvo durante su vida comercial, son ahora piezas de coleccionismo, aunque hay un modelo un aún más especial. Se trata del Alfa Romeo C52, más conocido como ‘Disco Volante’, y que ha pasado a la historia como uno de los mejores diseños de esta década.

Origen del Alfa Romeo C52

Tras el fin de su andadura en la Fórmula 1 (1951), el departamento de deportivos de Alfa Romeo se centró en la investigación y desarrollo de chasis y motores. Con esta premisa de elementos sobre-desarrollados para lo que se usaba por entonces, sus proyectos podrían ser adaptados para competir, plan que se tomó justo en su primer coche experimental, el C52.

Tomando como base un elegante Alfa Romeo 1900, cambiaron todos los componentes salvo la suspensión. Entre estos cambios destacaba el uso de un innovador chasis tubular de aluminio, que permitió jugar con el diseño exterior para ganar en aerodinámica. Se trataba de un chasis de última generación, más ligero y rígido que los usados hasta entonces.

Mecánicamente, también se basaba en el 1900, del cual extrajeron el propulsor 2.0 de cuatro cilindros y le colocaron dos carburadores Weber de doble obturador; obtuvieron 158 CV de potencia máxima. Por su parte, la transmisión era manual de 4 velocidades.

Con carta blanca para el diseño exterior, los artesanos de Touring intentaron crear un vehículo altamente aerodinámico para que, unido a su poco peso, pudiera alcanzar altas velocidades.

Clásico: Alfa Romeo C52 Disco Volante 1952
Un clásico como el Alfa Romeo C52 Disco Volante de 1952 representa la elegancia, deportividad y originalidad de un concepto de deportivo adelantado a su tiempo.

En este sentido, se redujeron el área frontal y lateral al mínimo y así se evitaban turbulencias no deseadas. El resultado fue un cuerpo muy ancho y grandes voladizos, con multitud de curvas por las que fluía el aire.

Gracias a sus trabajadas formas, el C52 lograba alcanzar lo 220 km/h de velocidad máxima. Como curiosidad, las formas de la carrocería y la influencia de todo lo espacial que había en la época, el coche se ganó pronto el apelativo de ‘Disco Volante’, nombre por el que se le ha conocido desde entonces.

Oportunidad de éxito perdida

Tras su debut en el Autódromo di Monza, el propulsor aumentó su cilindrada hasta los 3,5 litros y el coche fue alistado para la edición de 1952 de las 24 Horas de Le Mans, aunque finalmente el equipo no se presentó y nunca llegó a competir. Ya en 1953, la marca construyó una segunda unidad spider y un cupé inspirado.

A pesar de tener en perfecto estado las tres unidades del ‘Disco Volante’, ninguno de ellos competiría tras aquella excursión en Monza; un importante varapalo a las aspiraciones de un coche que apuntaba maneras.

Sin embargo, este bólido sentaría las bases de otro coche muy importante en la historia de la marca, el 6C 3000 CM. Como es de esperar, las tres unidades del C52 descansan actualmente en museos de Italia.

El ‘Disco Volante’ del siglo XXI

Tras un prototipo presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2012, el diseñador italiano Carrozzeria Touring Superleggera aprovechó que en 2013 se cumplía el 60 aniversario del ‘Disco Volante’ original para presentar una reinterpretación moderna de este coche tan especial; y el resultado no pudo ser mejor.

Clásico: Alfa Romeo C52 Disco Volante 2013
Esta reinterpretación del clásico representa todo un símbolo como fue el Disco Volante, y encima cuenta con el motor Ferrari del Alfa 8C de 450 CV.

Tomando como base el deportivo el Alfa 8C Competizione, los artesanos italianos idearon un diseño inspirado en el clásico de los cincuenta pero actualizado a un lenguaje más acorde con la Alfa Romeo modernos, sin perder por el camino el característico diseño del coche por el cuál recibió el nombre de ‘Disco Volante’.

Realizado a mano en fibra de carbono, todo el exterior es completamente nuevo, exótico y único; tan exclusivo que nunca se ha conocido el precio de cada unidad producida, aunque bajo no será.

Además, en 2016 vio la luz una espectacular versión spider. Por su parte, el motor del 8C se han mantenido intacto, así que mantiene los 450 CV y 480 Nm de par extraídos de un propulsor V8 desarrollado por Ferrari.

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