MINI 5 puertas, el clásico asienta la cabeza

· 8 enero, 2018
El MINI de 5 puertas es la adaptación del MINI clásico al formato familiar, sin perder ninguna de sus señas de identidad pero con una funcionalidad superior.

Exclusivo, bien fabricado o deportivo son algunas de las virtudes más destacables del MINI, pero la practicidad cada día tiene más peso a la hora de vender, y con solo tres puertas como opción pierdes gran cantidad de clientes potenciales; de esta necesidad nació el MINI 5 puertas.

Cuando la marca anunció que iba de sacar un modelo de cinco puertas todos pensamos que el resultado no iba a ser tan atractivo, que iba a perder su esencia, pero con las primeras fotografías vimos que estábamos muy equivocados. Mantiene un empaque muy parecido al modelo del que procede y el abanico de posibles compradores se iba a multiplicar.

Diseño exterior del MINI 5 puertas

El MINI 5 puertas es ligeramente más largo que el de tres, concretamente 161 milímetros, que dan un total de 3 982 milímetros, algo necesario para ubicar las dos pequeñas puertas traseras. El resultado general es muy satisfactorio, no consigue el resultado de su hermano de tres puertas pero sigue pareciendo un MINI en toda regla.

El frontal es el mismo, con una parrilla cromada y los característicos faros redondeados. El pequeño capó con abertura de refrigeración es ya una seña de identidad del modelo. También llama la atención la verticalidad del parabrisas, necesario para mantener viva la esencia del MINI original.

La vista lateral es la más novedosa, la batalla crece ligeramente para mejorar el espacio en las plazas traseras y, aunque la línea del techo sigue siendo bastante recta, la caída trasera en menos vertical. Los pasos de rueda en plástico negro dan un toque campero y evita las típicas marcas de puertas en los aparcamientos en batería.

MINI 5 Puertas clásico familiar
En el diseño posterior son fácilmente identificables los rasgos clásicos de MINI.

La parte trasera también es muy similar a la del modelo de tres puertas, con sus nuevos pilotos de gran formato y el abultado paragolpes le dan un aire más musculoso y deportivo. En las versiones de gama alta, además trae unas salidas de escape en posición central que potencian en carácter del coche.

Diseño interior y habitabilidad

En las plazas delanteras y el salpicadero poco cambia, mantiene el formato del nuevo MINI, con una gran esfera en el centro con la pantalla multifunción y con la instrumentación detrás del volante, cosa que antes estaba en el hueco que ocupa ahora la pantalla. Los ajustes son buenos y todo goza de una originalidad exquisita, te sientes en un coche diferente. El aire retro se respira en cada pieza del interior de este MINI 5 puertas, la esencia no la ha perdido.

Las plazas traseras son las más favorecidas con esta nueva carrocería, el espacio para las piernas ha aumentado ligeramente, aunque no llega al nivel de la mayoría de sus competidores, la realidad es que son dos prácticas plazas muy aprovechables, ya que la tercera está muy limitada por anchura y por un túnel central muy voluminoso.

Interior del MINI 5 Puertas clásico familiar
Interior del MINI 5 Puertas.

El tamaño de las puertas traseras es muy pequeño, por lo que dificulta un poco la entrada al coche, pero mejoran mucho la accesibilidad respecto al de tres puertas.

El maletero del MINI 5 puertas, con 278 litros de capacidad, es 67 litros más grande que el de tres. Se convierte, entonces, en un coche apto para alojar el equipaje de cuatro personas de un fin de semana sin problema. Supera ligeramente al de un Audi A1, que cuenta con 270 litros de capacidad.

Motorizaciones y comportamiento dinámico

A todos los que nos gusta divertirnos al volante de un buen coche tenemos a este MINI en un pedestal. Desde que apareció en 2 001 ha sido un referente en el apartado dinámico. La dirección directa, la suspensión dura y la posición de conducción bajita hacen que sus reacciones recuerden a las de un kart.

El equilibrio general del coche está muy conseguido, aunque no es de extrañar si perteneces al grupo BMW. Su paso por curva es muy plano y seguro, y la precisa dirección eléctrica hace que sientas cada movimiento del coche como si formaras parte de él.

Tanto trabajo no valdría para nada si este MINI 5 puertas no contara con unos motores a la altura de las circunstancias, y aunque no cuenta con la versión deportiva John Cooper Works, ofrece alternativas lo suficientemente gratificantes:

  • Gasolina: cuenta con tres motores, uno de 102 CV que equipa el One, otro de 1.5 litros y 136 CV del Cooper y el más potente para el Cooper S, con 192 CV de potencia. Todos ellos estás sobrealimentados y cuentan con la posibilidad de equipar cambio automático de doble embrague y siete marchas.
  • Diésel: el modelo básico One D equipa un motor de 95 CV, con un resultado muy bueno para el uso en ciudad por su bajísimo consumo de solo 3,7 litros a los 100 kilómetros. El Cooper D monta un bloque con 116 CV, ideal para cualquier uso y suficiente para afrontar largos viajes con buena reserva de potencia. Por último, y para el que le guste un consumo moderado pero no quiera prescindir de mucha potencia tenemos el Cooper SD, con nada menos que 170 CV de potencia, algo excepcional para un coche del segmento B.

Precio

El precio a pagar por este juguete está acorde a lo que ofrece; parte de los 20 300 € que cuesta el One, hasta los 31 900 € que vale el Cooper SD con cambio automático. Son precios elevados para competir en un segmento mayoritariamente urbano, solo el Audi A1 se le acerca, pero con menos argumentos que nuestro protagonista y una estética menos llamativa.

Clásico MINI 5 puertas familiar
El atractivo diseño del MINI no se ve resentido por las puertas traseras.

En definitiva, el que busca un coche semejante está dispuesto a pagar lo que la marca pide por este MINI 5 puertas. No solo estamos ante un magnífico urbano, sino que te permite pasarte una mañana en una carretera de curvas la mar de divertida. Su puesta a punto  en todos los apartados es de primer nivel y, sin duda, vale cada euro que piden por él.